Ahorro o rentabilidad, tú elijes por cuál apostar

Te has marcado un objetivo. Quieres alcanzar una cantidad de dinero en un periodo de tiempo concreto. Ahora sólo tienes que ponerte manos a la obra para conseguirlo. Da igual la cuantía y el plazo, a la hora de trazar tu camino vas a tener que apostar por una de estas dos opciones: ahorro o rentabilidad.

Si quieres tener más dinero puedes elegir entre ahorrar más o ganar más. Para llegar a una cifra concreta puedes fiarlo todo al ahorro o al beneficio que obtengas por ese dinero. Cuanto mayor rentabilidad obtengas para tus ahorros menos tendrás que ahorrar y cuanto más ahorres, menos importará el rendimiento que obtengas. ¿Todavía no lo ves claro? El siguiente ejemplo te ayudará a entenderlo mejor.

Imaginemos que Juan gana 30.000 euros al año y ya ahorra un 10% de su salario 0 3.000 euros (250 euros al mes). Juan se ha marcado como objetivo tener 100.000 euros en un plazo de 15 años para comprar casa. Con su actual ritmo de ahorro, Juan necesitará un rendimiento anual del 10% para sus ahorros si quiere alcanzar esa cifra. El problema es que en inversiones existe una relación directa entre la rentabilidad y el riesgo. En otras palabras, para conseguir un buen rendimiento hay que asumir ciertos riesgos.

Juan sabe que al invertir largo plazo (y 15 años lo son) puede buscar rentabilidad y disminuir el riesgo que asume. Sin embargo, también es consciente que debe ir graduando el riesgo como se hace en las distintas etapas dela vida. Por eso, busca alternativas.

La otra opción de Juan sería incrementar su ahorro mensual. Si las aportaciones aumentan, la rentabilidad necesaria para alcanzar el mismo objetivo, disminuye.  Aumentando el ahorro hasta 350 euros ya ‘sólo’ necesitaría un 6% de rentabilidad para alcanzar el objetivo. Eso sí, la relación entre intereses y capital aportado variaría enormemente.

¿Y si Juan es todavía más cauto? Con un 4% de rentabilidad anual el ahorro tendría que ser ya de 410 euros.

Y para un perfil más conservador con una rentabilidad que llegue a un 2% anual el ahorro sería todavía mayor, ya que en este caso apenas se beneficiaría el interés compuesto. En este caso Juan tendría que ahorrar 480 euros al mes y de los 100.000 euros sólo 14.285 serían de intereses. Prácticamente todo el capital provendría del ahorro, con el esfuerzo que eso supone.

Al final, se trata de elegir entre un mayor esfuerzo ahorrador o un mayor riesgo inversor. Como muestra el siguiente gráfico, cuanto más ahorras, menos importa la rentabilidad y viceversa.

El problema para la mayoría de personas es que su capacidad de ahorrar es limitada y aumentarla implica hacer sacrificios. Buscar una buena rentabilidad tampoco es sencillo para el común de los ahorradores. Y es que no todo el mundo tiene los conocimientos necesarios o el tiempo disponible para aprender a invertir, sin contar con la parte psicológica de la inversión.

¿Quieres una rentabilidad adecuada para tus ahorros? Ponte en manos de un experto. Un asesor financiero independiente puede ayudarte a alcanzar el equilibrio entre ahorro y beneficio, además de ocuparse de conseguir la rentabilidad que necesitas para alcanzar tus objetivos.

Quiero saber dónde invertir mis ahorros
Por | 2018-03-02T13:18:04+00:00 marzo 15th, 2018|General|Sin comentarios

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