7 técnicas de running económico para subir la cuesta de enero

Los gastos extra que han acompañado a las recientes celebraciones navideñas hacen que enero sea un mes complicado para el bolsillo de la mayoría de economías domésticas. La temida “cuesta de enero” puede convertirse en una escalada casi imposible si tenemos en cuenta las habituales subidas en las tarifas de suministros energéticos y en los productos que conforman la cesta de la compra habitual de las familias españolas.

Por otra parte, las anunciadas rebajas invitan a un consumo, en ocasiones compulsivo, que no hace sino dificultar la economía de los hogares en este primer mes de 2017.

Esta semana, en Bull4All queremos ayudarte con una lista de consejos para sobreponerte a los apuros económicos y, si es posible, darles esquinazo. Es época de ejercitar también nuestras finanzas en el día a día y poner en práctica 7 técnicas de running económico para subir la cuesta de enero… y no morir en el intento.

1. Establece el presupuesto familiar

Es importante que hagas un cálculo mental de los ingresos con los que cuenta tu hogar y las previsiones de gastos de todos los miembros que componen tu familia. No dudes en coger lápiz y papel para visualizar de una manera más clara el equilibrio presupuestario que has de conseguir en tus finanzas domésticas en el primer mes del año. Así evitarás desagradables sorpresas y endeudamientos inabordables.

2. Diferencia los gastos fijos de los prescindibles

Otra de las claves para emprender con éxito la escalada de la temida cuesta de enero es analizar la naturaleza de los gastos a los que debes hacer frente a lo largo de este mes. Existen una serie de “imponderables”, como son los recibos de los suministros domésticos, una posible amortización mensual de la hipoteca de tu vivienda, gastos de transporte, etcétera. Sin embargo, debes intentar aislar aquellos capítulos de gasto contingente, es decir, que pueden suprimirse o incluso prorrogarse a meses posteriores en los que nuestra economía se haya recuperado de los dispendios de diciembre.

3. Prioriza necesidades y desembolsos

En este apartado, te aconsejamos que vuelvas a recuperar el infalible tándem del lápiz y el papel para plasmar, desde el sentido común, el grado de necesidad de cada uno de los gastos previstos para estas semanas. Enero es el mes de apuntarse al gimnasio, de matricularse en un academia de idiomas y de dejarse seducir por las omnipresentes rebajas de invierno. Sin embargo, reflexiona si realmente alguno de esos desembolsos pueden diferirse en el tiempo o, incluso, evitarse.

4. Ojo con las ofertas “irrepetibles”

Este consejo se circunscribe de manera especial a la campaña de rebajas y de promoción del consumo que invade estos días los medios de comunicación, la publicidad en el mobiliario urbano o, incluso, a las maquiavélicas técnicas de retargeting digital. Esas que, literalmente, te “persiguen” en la navegación que haces por internet con el reclamo de aquellos productos o servicios en los que has mostrado algún interés en las últimas semanas, días y horas. En este punto, más que nunca, debe imponerse el sentido común y la racionalización del gasto en función de las necesidades reales que tengamos. Siempre se dice que la mejor oferta es la de evitar comprar lo que no necesitas.

5. Apuesta por los pagos en efectivo y evita los créditos de rápido consumo

Atención con el dinero “de plástico” y los créditos para caprichos inmediatos. Es conveniente no abusar del pago con tarjetas de débito y/o crédito porque no va acompañado de la visualización real del gasto al que nos enfrentamos. El simple hecho de ver salir los billetes de nuestra cartera nos ayuda a racionalizar el gasto y a afrontar la realidad del “debe” de nuestro presupuesto particular. El pago con tarjeta no le duele a nuestro bolsillo de manera inmediata y, por el contrario, puede ocasionarnos desagradables cargos en diferido en nuestra cuenta bancaria.

6. Promueve la cultura del ahorro doméstico

Frente al vicio del consumo compulsivo podemos contraponer la saludable costumbre del ahorro familiar. Una buena práctica consiste en promover la cultura del ahorro entre los miembros de la casa con acceso al gasto como medida de autorregulación en épocas puntuales de mayores apuros económicos. Por otra parte, tampoco es desdeñable poner en práctica consejos de ahorro energético en las partidas de gasto fijas a las que debemos hacer frente. Ajustar de manera racional el termostato particular de nuestra vivienda, desconectar completamente los aparatos eléctricos que se encuentren en conexión de “stand by”, instalar equipos y electrodomésticos eficientes en el ámbito energético, optar por bombillas de bajo consumo, etcétera.

7. Revisa las posibles ventajas fiscales de tus inversiones con ayuda de un asesor financiero

Por último, y no menos importante, te aconsejamos que contrates los servicios de un asesor financiero. Su análisis profesional de tus finanzas personales y  productos de inversión puede detectar posibilidades de diferir tributaciones para posteriores ejercicios fiscales, en el caso por ejemplo del traspaso de capital de un fondo de inversiones a otro diferente sin liquidar la posible plusvalía acumulada.

Por | 2017-01-17T11:19:42+00:00 enero 17th, 2017|General|Sin comentarios

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